Beneficios y propiedades de la equinácea para tus defensas

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¿Sabías que la equinácea es llamada “la planta de la inmunidad”? Utilizada desde los tiempos más remotos por los nativos del continente americano para tratar y prevenir infecciones, fue introducida en Europa en el siglo XIX.  Hasta la llegada de los antibióticos era un ingrediente habitual en los preparados farmacéuticos. Actualmente resurge el interés en esta planta. Fácil de cultivar, también es comestible y alegrará tus ensaladas con su toque ácido y picante. A continuación, todo lo que necesitas saber sobre la equinácea.

Descripción de la equinácea

La equinácea es una planta que además de sus propiedades medicinales es muy ornamental. Llega a superar el metro de altura y tiene grandes flores violetas, rosadas o blancas, parecidas a las margaritas. Es una planta perenne, por lo que alegrará el jardín durante todo el año.

Hay nueve especies, pero las de interés medicinal son las variedades E.Purpurea, E.Angustifolia y E.Pallida.  Los componentes activos están en la raíz y la parte aérea en época de floración. Su composición química es muy variada, pero se considera que los componentes más importantes para modular el sistema inmunológico son:

  • Aquilamidas
  • Ácido cichórico.
  • Polisacáridos.

Además contiene:

  • Ácidos fenólicos.
  • Aceite esencial, rico en terpenos y timol.
  • Poliacetilenos.
  • Betaína.
  • Alcaloides en bajas concentraciones.
  • Vitaminas y minerales.

Propiedades medicinales de la equinácea

La equinácea es utilizada como planta medicinal desde los tiempos más remotos. Originaria de América del Norte, los pueblos nativos aprovecharon sus propiedades para tratar infecciones, fiebres, heridas y mordeduras de serpiente.  Actualmente se la emplea para prevenir y tratar afecciones respiratorias y pulmonares entre otros beneficios.

De esta planta se utiliza principalmente la raíz, aunque también hojas y flores. Según las necesidades, se la encuentra en forma de tintura madre, extracto, ungüento o cápsulas. En casa se pueden preparar infusiones o decocciones.

Según distintos estudios y el saber popular, la equinácea tiene las siguientes virtudes:

  • Estimula el sistema inmunitario debido a los componentes de la raíz como ácido cichórico y polisacáridos.
  • Inhibe la proliferación de bacterias y promueve la cicatrización, por lo que se utiliza para el tratamiento de afecciones de la piel como heridas, abscesos o eczemas, incluso acné leve. También infecciones urinarias. Se ha utilizado para tratar infecciones vaginales por levaduras, logrando reducir la recurrencia de la infección.
  • Reduce la duración y síntomas del resfriado y afecciones respiratorias del tracto superior, de hecho su uso más popular y aceptado. Se debe a sus efectos antiinflamatorios y bloqueadores de las citosinas. Según distintas publicaciones podría prevenir el resfriado, pero esto ha sido difícil de demostrar.
  • Reduce el dolor de garganta causado por faringitis.
  • Tentativamente, reduciría el daño causado por la radiación en tratamientos radioterápicos o quimioterápicos. Se investigó una combinación de extractos de equinácea, cedro y añil silvestre. También podría tener un efecto protector contra la radiación. Se está estudiando su utilidad para combatir el cáncer.
  • Disminuye los síntomas de la ansiedad.
  • Aumenta la capacidad de oxígeno, mejorando el desempeño físico.
  • Disminuye la gingivitis.

Precauciones con la equinácea

La equinácea tiene tanto uso externo como interno. Además, se pueden hacer preparaciones caseras como infusiones o decocciones, o adquirir productos elaborados en la herboristería, como tintura madre, cápsulas u otras presentaciones.

Si bien a las dosis recomendadas es inofensiva, se recomienda no utilizarla en caso de alergias, embarazo, período de lactancia o enfermedades autoinmunes. Sin embargo, puede causar reacciones alérgicas, náuseas, vómitos o fiebre.

Por otro lado, se ha comprobado que su efectividad disminuye después de unos tres meses de uso, debido a un acostumbramiento del organismo a los efectos de la equinácea, que haría necesario aumentar la dosis. Este fenómeno se conoce como efecto tolerancia. Otra explicación podría ser que la sobreestimulación del sistema inmunitario produce un aumento de la sensibilidad a las infecciones.

Por este motivo se recomienda no sobrepasar las tres semanas consecutivas de uso continuo de equinácea.

Cómo utilizarla

  • Infusión: utilizar un gramo de raíz o partes aéreas secas por cada taza. Dejar infusionar de 8 a 10 minutos. Tomar como máximo tres tazas por día no más de 8 días, ingerir ante los primeros síntomas de afección respiratoria. También es eficaz para el tratamiento de la boca seca y como digestivo.
  • Decocción: un gramo de raíz por taza de agua. Dejar hervir 5 a 10 minutos, tomar hasta tres tazas por día.
  • Productos adquiridos en la herboristería: seguir las indicaciones del envase o consultar con el médico.
  • Uso externo: ungüentos, tópicos o cremas: aplicar diariamente sobre la superficie afectada. El zumo fresco favorece la cicatrización y evita la infección. Enjuagues bucales con unas gotas de jugo fresco en agua combaten la gingivitis y fortalecen las encías.Equinácea

Algunas recomendaciones

  • Para que resulte efectiva, se debe comenzar a tomar equinácea tan pronto aparecen los síntomas de la afección respiratoria.
  • Los componentes activos de la equinácea son poco solubles en agua, por lo que serían más recomendables los comprimidos, tinturas o cápsulas que las preparaciones caseras.

Como siempre lo decimos, antes de incorporar la equinácea a tu botiquín natural consulta con tu médico. ¡Tu salud te lo agradecerá!

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