Las 21 historias audiovisuales del 2021

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Imanol Arias y Ana Duato, caracterizados como ancianos en plena pandemia.

Tras este primer capítulo, vamos con el segundo.

Van a pasar cosas buenas en la tele este 2021. Y cosas estúpidas. Vamos a ver series coñazo, series absurdas, que quizá sobrevaloremos. Y buenas historias. Van a fracasar en audiencia programas que nos gustan, y seguirán con buenas cifras otros que detestamos o que no entendemos. Esperamos cosas que nos decepcionarán totalmente. Seguirá Carlos Sobera formando parejas en First Dates. Y vosotros, mirándolo. Todo el mundo seguirá yendo a divertirse a El Hormiguero menos vosotros. Afortunadamente NO veremos el engendro sobre Francisco de Asís que estaba perpetrando el sin par José Luis Moreno (que no tenia aún ventana de exhibición, pero que llevaba ya millones de euros gastados y mucho rodado. Preparo post sobre esta historia apasionante).

Pero sobre todo, y sé que es eso lo que estáis esperando, veremos RuPaul’s Drag Race.

1. Habrá ¿nueva presidenta? de RTVE.

Podría ser presidente, sí, pero “Sánchez quiere una mujer”. Tendría que haber sido Alicia Gómez Montano, que estaba la primera de la lista (como siempre, como en el corazón de “esa jauría de sedientos que fuiste recogiendo por la carretera”, como dice Jorge Drexler en una de sus canciones). El caso es que antes de que acabe el año habrá sido nombrada y, supongo, habrá tomado decisiones importantes sobre gestión, programación, etc. Y sobre dónde emitir qué. Por ejemplo, decidirá cosas como estas:

2. Los asuntos relevantes, ¿en la Primera de TVE?.

Tras el asalto al Capitolio, publicábamos esto aquí.

Solivianté a algunos colegas de la pública. Más tarde, en El País buscaron mi opinión y se publicó esto. Luego, un par de medios sin importancia, de derechas ambos, aprovecharon para cargar contra el periódico. Y yo pasé a estar en la lista de periodistas un poco fachas: si cuestiono a la tele pública podemita y socialista, soy facha. Está claro que así que no me van a dar un programa en La 2, ni me van a llamar para colaborar como jurado en un concurso, ni para nada. Pero da igual.

3. No decaerá el rigor informativo.

Siguiendo con el punto dos, el caso es que la FABULOSA toma de posesión de Joe Biden (por cierto, si no habéis visto esta hermosura, hacedlo: se emitió en La 1 (como yo pedía, vengaaa) y en el Canal 24 horas al mismo tiempo. Y TVE triunfó: fue la cadena más vista. El especial “De Trump a Biden” tuvo un 10,5 de audiencia y 1,4 millones de espectadores. Voy a pensar que soy una prescriptora. O una mujer influyente:

La @La1_tve, la cadena pública, informando de manera impecable desde el minuto uno de la última hora

— Mariola Cubells Paví (@mariolacubells) January 20, 2021

Estoy imaginando una conversación en la dirección de la cadena:

-Lo emitimos en la Primera, ¿no?

-Sí, sí, que sino llegará la rubia pesada esa con un nuevo artículo…

(Esto es ficción, ¿eh?, #porelamordedios).

Es el nombre del documental de Producciones del Barrio y Atresmedia, que recoge la entrevista de Jordi Évole a Pau Dones.

Se vio en el cine, donde estuvo mucho más tiempo de lo previsto en cartel y fue número uno. Fue una de las iniciativas audiovisuales que más me emocionaron el año pasado y que ojalá Atresmedia emita en abierto este. En La Sexta, en ese hueco de buenísima televisión que se abre los domingos por la noche, con Salvados de Gonzo, con Lo de Évole, con El Objetivo de Ana Pastor. Ojalá.

Eso que tú me das es un destello que cuenta muchas cosas y todas buenas: que la reputación funciona y logra hermosuras a veces; que las apuestas por lo solvente, por las líneas rectas, funciona. Que si Pau Donés elige un formato televisivo y un profesional del medio para dejar un legado importante, algo has hecho bien a lo largo de tu vida profesional. El equipo de Jordi Évole, al que no me canso de celebrar, también debería sentirse afortunado. Por regalos como este de Pau Donés les perdono (a ellos y a Jordi) incluso la entrevista a Messi, que fue un poco #azucaaaar, con todo mi cariño, que lo tengo.

5. La ficción propia en las generalistas

Hace años, cuando a todos los esnobs les parecía que las series españolas eran basura, Montserrat Domínguez, que entonces conducía A vivir que son dos días, en la Cadena SER y yo, hablábamos de ellas, para bien, en la sección de tele por la que Montse había apostado al componer el programa, en 2008.

Me gustan las medallas en esto, la verdad, porque recuerdo la condescendencia de otros colegas de profesión, que no estaban por la labor de valorar producciones como La Señora, o El Internado, o Cuéntame, o Los hombres de Paco, o Aida, o Águila Roja, o La que se avecina, (aquí me incluyo, nunca he conseguido verla con gusto) u Hospital Central, o Amar en tiempos revueltos (que cambió de nombre y de cadena, y ahí sigue, dando ejemplo), o Gran Reserva.

Imanol Arias y Ana Duato, caracterizados como ancianos en plena pandemia.

Y hay que decirlo más, sin esas ficciones no estaríamos aquí. El talento que se descubrió y se cultivó en ellas, los guionistas que se curtieron, la industria que generó, dieron de sí morrocotudas historias, actores sólidos, guiones buenos. Gracias a todo aquello, este año Cuéntame ha dado una vuelta de tuerca estupenda, que disfrutaremos en 2021. Y Los hombres de Paco regresan, como ha regresado en formato evento, dos episodios para bañarnos en nostalgia (y muy bien, como ya dije): Física o Química. El Reencuentro. La pregunta es, ¿habríamos visto Élite sin Física o Química, del mismo creador, Carlos Montero? ¿Y Skam sin El Internado (con Begoña Álvarez como escritora)? ¿Habríamos visto Patria si Aitor Gabilondo no hubiera hecho Periodistas,?, ¿Veríamos El Cid sin Águila Roja? ¿Habríamos visto La casa de papel si Álex Pina no se hubiera dejado las pestañas en la escritura de Los hombres de Paco, por citar ejemplos?

6. Han venido a divertirse…

Veremos más programas que parecen para niños pero que no son para niños. Este año 2021 veremos más Mask Singer, que ha ido fenomenal, veremos más El Desafío, que ha ido mejor aún, veremos por supuesto más El Hormiguero, (que seguirá siendo un espectáculo televisivo caro y curradísimo, al que todo el mundo va aunque no todo el mundo quiera ir). Y Deluxe seguirá líder casi todos los sábados por la noche. Quizá veamos la reconciliación en directo de la Pantoja y su hijo por una cantidad que aún no está siquiera en la mente del jefazo de la cadena Paolo Vasile. Pero en entretenimiento, lo que va a ser definitivo es:

Ese reality mítico americano (y británico después) que tiene 456 o más premios Emmys de televisión, y cuyos derechos ha adquirido Atresmedia. El anuncio de la compra fue TT durante varios días. La cadena española está ahora mismo en preproducción y he de decir que no me gustaría estar en su piel: los ojos de miles de fans están observándolos para afearles cualquier error que puedan cometer al adaptarlo.

RuPaul's Drag Race

RuPaul’s Drag Race

Yo le he preguntado a uno de ellos, que seguro que todos aceptan como portavoz. ¿Qué espera que NO hagan en la versión española de este jacarandoso espacio el gran Mikel López Iturriaga?. Ahí va el contundente razonamiento del periodista (que por cierto, sería un gran miembro del jurado, dicho sea de paso):

Intentar replicar al pie de la letra el programa americano, pretender ser igual de glamuroso en vez de apostar por una versión más castiza. Traducir mal las frases que se repiten en el original, pretender ser graciosas de manera forzada. Elegir mal las drags y sobre todo el jurado, metiendo con calzador a famosos que no tengan nada que ver con el mundo LGTBI ni con el sentido del humor del universo travesti.

La versión UK es ejemplar en todo esto: han logrado que sea mucho más divertida que la original. Simplificando, volviendo al espíritu original del programa y eligiendo a unas drags poco pulidas, un pelín desastrosas muy británicas… y mil veces más espontáneas y entretenidas que las de EEUU. Es más cutre pero te ríes 10 veces más”.

Aclaraciones: cuando habla de meter con calzador a alguien famoso se está refiriendo, efectivamente, a Mario Vaquerizo.

El programa será un pelotazo, sin duda alguna. Y Tele 5 podría contraatacar con:

8. La Pantoja y su pequeño del alma.

Esa reconciliación entre madre e hijo de la que hablaba, si llegaran a un acuerdo la cantante, su retoño y la cadena, sería la otra bomba televisiva del 2021.

Caso de que no hubiera dinero para pagar eso, la cadena amiga programaría una entrevista paradigmática a la tonadillera, que quizá no podría hacer Jorge Javier, pero que sí Ana Rosa Quintana, de mujer a mujer. O incluso Emma García.

Cantora, la herencia envenenada

Cantora, la herencia envenenada

Pantoja quizá haya cerrado para entonces la renovación de su contrato en Idol Kids, (oooootroooo programa de niños con talentos varios intentando encontrar su lugar en el mundo) como miembro del jurado. Y así, mi madre, que no acaba de pillar que uno es en directo y el otro está grabado, se volverá loca viendo cómo en un programa la vapulean bien y en el siguiente ella sonríe y bromea.

9. Los nuevos hijos de, de colaboradores.

Veremos nuevas remesas. Creo que está a punto de llegar al estrellato Zayra, la hija del futbolista Guti y la presentadora Arancha de Benito. Tras “liarla en las fiestas sin mascarilla”, parece estar preparándose muy a fondo la posible participación en un Supervivientes o similar con videos inanes como este.

Alejandra, la hija de Terelu Campos ya tiene su hueco todos los fines de semana en Viva la vida, eso ya lo tenemos resuelto. Kiko Rivera, y su hermana, (junto a su mujer y su prima), llevan ya años deleitándonos. La única que ha tomado otros derroteros, y se dedica a formarse, apartada de todo el ruido mediático es la hija de Belén Esteban. Bien por ella.

Ahora se estrena como actriz Gloria Camila (mensaje para Guillermo Rodríguez, director de El HuffPost: estamos hablando de la hija de Ortega Cano y Rocío Jurado) que salió ya en Supervivientes. Tendrá un papel en una serie diaria de televisión de la cadena pública, Dos vidas se llama (serie de Bambú que dará que hablar porque rompe los moldes de lo que hemos visto ahora en esas franjas).

No, yo tampoco sabía que era actriz. Hay gente enfadada con su intrusismo. Pero ella lo ha aclarado: “Se me ha dado la oportunidad de hacer una serie con TVE, que es una cadena que me parece maravillosa, obviamente pasando castings, que no quiero que nadie se lo tome a malas. Estoy aprendiendo muchísimo”.

10. Veremos más series sobrevaloradas. Ahora no sé cuales serán, pero a mi este año me han parecido eso, sobrevaloradas, estas:

30 monedas, en HBO. Si no la firmara Álex de la Iglesia y no estuviera en esta plataforma, estaría considerada como “una flipada”. Que es lo que es, por otra parte, pero en plan flipada de “te has flipado, Álex”. No en plan, “es flipante”. Hay muchísima gente que no está de acuerdo y que ha alucinado con la serie. Estupendo pues.

Twin Peaks, 25 años después. Ya sé que no es actual, pero siempre la pongo en el listado, para soliviantar a todos los fans y conseguir que me pongan a parir.

Algunos Diarios de confinamiento. Hubo algunos mejores y otros peores. Pero creo que la iniciativa se les fue de las manos a las plataformas y fue excesiva por cantidad y demasiado celebrada, creo. A destacar, para bien, el Relatos confinados, de Sara Sálamo y su marido Isco Alarcón, en Amazon Prime Video, que me pareció un hallazgo divertido y original. Nos lo contó en La Ventana, de Carles Francino.

Foodie love. La de Isabel Coixet, en HBO. No sabría ni por dónde empezar. Me horrorizó TODO.

11. Veremos también más series MALAS directamente o sonrojantes al menos.

Valeria, en Netflix, que se supone que quería ser Sexo en Nueva York. Todo está mal en esta serie. Nada más que decir.

Alguien tiene que morir. El autor es el mismo que el de La Casa de las Flores, Manolo Caro. Y como diría el periodista Ricard Ustrell, que conduce el programa Planta Baixa, en TV3, cuando ve algo que no entiende: “què es aixó?. Pues eso.

Leonor, en Amazon. Si yo fuera la Casa Real habría llamado para que por favor lo retiraran de la emisión, tal es la almibarada y empalagosa y vergonzante hagiografía de la princesa. La serie es una fábrica de republicanos.

Historias de Alcafrán, en La Primera. De José Mota. Creo que solo la he visto yo. Nadie sabe de lo que hablo cuando la cito. No dabas crédito. No te podías creer los gags, ni el guión, ni nada. Parece mentira que haya pasado un solo filtro, siquiera.

Y me parece que este año también veremos envejecer en directo a Fernando Simón, a Salvador Illa y a García Ferreras.

Las primeras veces en televisión de los protagonistas de las series españolas

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