Cómo evitar los atragantamientos de los niños en Navidades

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Por fin ha llegado la época de las fiestas de Navidad, y con ellas las vacaciones y los almuerzos familiares, que son y deben seguir siendo momentos de serenidad para todos. En concreto, queremos hablaros de los atragantamientos de los niños, que durante estos días pueden aumentar si tenemos en cuenta todas las comidas familiares que se organizan y también como no, las piezas de los juguetes de Navidad que reciben los pequeños.

Cómo evitar los atragantamientos de los niños en Navidad

Durante unas semanas los hábitos alimentarios de grandes y pequeños cambian, y pasan muchas horas frente a mesas cargadas de todo lo bueno. Nos reunimos con hijos, familiares, nietos, y muchas veces nos encontramos en situaciones en las que nos dejamos llevar, nos relajamos, estamos comiendo y no vigilamos del todo a los niños. Pero es importante no olvidarse nunca de la prevención de modo que se puedan evitar accidentes infantiles que por otro lado, pueden ser fatales.

Será bueno entonces tomarse unos minutos para revisar de forma conjunta, algunos consejos que resultarán efectivos para que podamos proteger a los más pequeños  y compartir un mensaje importante en la familia. Pautas a seguir que son sencillas con la esperanza de que puedan ser de ayuda en la elección de los regalos y alimentos, que estarán disponibles en las mesas durante estas fiestas.

Los objetos más responsables de los episodios de atragantamiento en los niños, especialmente entre los 0 y los 5 años, son los juguetes, las monedas, los globos y obviamente la comida. En particular, objetos o juguetes que sean demasiado pequeños, redondos, cilíndricos, como pelotas y esferas, cuando tienen el diámetro de las vías respiratorias de un niño, pueden ocluirlas por completo. Estos objetos constituyen un peligro que pondría en peligro la vida de un niño que aún no es capaz de percibir este peligro. Podemos decir que especialmente en aquellas familias que tienen varios niños de diferentes edades, y por tanto también con diferentes «baúles o cajas de juego», es necesario vigilar con gran atención a NO permitir que los niños de 0 a 5 años tengan acceso a juguetes comprados y donados a hermanos o primos mayores De hecho, muchos juegos destinados a niños de 7 años en adelante, por poner un ejemplo, a menudo tienen más partes desmontables pequeños que podrían ser inhalados por los niños presentes en estos días que pasan en casa jugando con los regalos recibidos.

Evitar el atragantamiento con juguetes en Navidad

Aquí hay algunas reglas simples para tener en cuenta en cuanto a la elección de los juguetes y cómo evitar posibles atragantamientos.

  1. Presta mucha atención a las instrucciones que están escritas en el embalaje de los juguetes, y comprueba que TODOS los habitantes de la casa las conocen. Muchas son los regalos que los niños reciben en Navidad por parte de toda la familia, pero todos los miembros deben saber exactamente qué el juguete que se regala debe ser de la edad adecuada para el niño o niña que va a recibirlo o directamente podemos pedir regalos que eviten las piezas pequeñas en el caso de que nuestro hijo/a tenga menos de 7 años.
  2. No permitas que las partes pequeñas de los objetos sean fácilmente extraíbles y estén al alcance de los niños. Estos serían peligrosos si se inhalaran.
  3. Vigila siempre a los niños, y sobre todo si son de diferentes edades y más cuando están todos juntos jugando con distintos juegos. Es importante que los niños más mayores no presten sus juguetes con piezas pequeñas a los hermanos menores.

Evitar el atragantamiento con comida en Navidad

Dediquemos ahora un momento a prestar atención a los alimentos peligrosos para los niños pequeños en Navidad.

  • Uvas: Uno de los alimentos más populares de la Navidad, porque precisamente son protagonistas en nuestro Fin de Año, pero que pueden ser un auténtico peligro para los niños. Las uvas nunca deben dejarse al alcance de los niños si no se cortan en trozos pequeños. Además será bueno pelarlas y también quitarles la semilla interior. Solo así podemos dejar que las coman pero siempre bajo nuestra vigilancia constante.
  • Salchichas: En caso de que la mesa de Navidad tenga pequeñas salchichas a modo de aperitivo o estas formen parte de alguno de los platos principales cocinados, debemos dárselas a los niños cortadas en trozos pequeños pero NUNCA en rodajas.
  • Jamón crudo: Debe cortarse en trozos pequeños sin la grasa
  • Frutas y verduras: Deben cortarse en trozos pequeños pero sin que pierdan su consistencia.
  • Huesos y espinas: En el caso de cocinar para Navidad pollo, pavo o cualquier pescado al horno, es importante cortar bien la comida a los niños en trozos muy pequeños, y que puedan masticar, evitando en todo momento que se encuentren un hueso o una espina.
  • Evitar dar a niños menores de 5 años: Frutos secos, caramelos, palomitas, uvas y salchichas.

¿Qué hacer en caso de atragantamiento?

Si tienes hijos pequeños no estará de más que hayas aprendido a hacer algún curso de reanimación cardiopulmonar y desobstrucción de la vía aérea, pero en caso de que no sea así no debes entrar en pánico y mientras algún familiar llama a emergencias será bueno hacer lo siguiente:

  • Obstrucción parcial: Si el niño está consciente, llora, puede hablar, tose, no es necesario hacer nada, sobre todo evitar dar palmadas y golpes en la espalda que puedan agravar la situación. En cambio, es recomendable aconsejar al niño que continúe tosiendo, manteniendo la posición que prefiera.
  • Obstrucción total: Las maniobras en este caso cambian en función de si estás frente a un bebé o un niño mayor.
  • Con un bebé: Destapa al niño, agarra su mandíbula y ‘acuestalo’ boca abajo, a horcajadas sobre tu antebrazo o muslo, manteniendo la cabeza quieta. Con la otra mano, dale al bebé hasta 5 enérgicas palmaditas interescapulares con una vía de escape lateral, es decir, cuidando de no golpear la cabeza. Agarra la nuca del bebé y acuestalo, ahora boca arriba, sobre el otro antebrazo. Con la mano ahora libre, realiza hasta 5 compresiones torácicas lentas pero profundas entre los pezones: para realizarlas se utilizan dos dedos, cuidando de mantener siempre la cabeza quieta y en posición. La técnica es la misma que para la reanimación cardiopulmonar.
  • Con un niño mayor: los niños mayores (y los adultos) hacen lo que comúnmente se conoce como la maniobra de Heimlich . Colócate detrás del niño y, sosteniéndolo con una mano, déjalo inclinarse ligeramente hacia adelante. Con la otra mano, dale al niño hasta 5 palmaditas interescapulares enérgicas con vía de escape lateral, es decir, cuidando de no golpear la cabeza. Lleva ambas manos, cerradas en puños, a la boca del estómago, justo debajo de las últimas costillas, y da hasta 5 golpes hacia ti (es decir, hacia adentro y hacia arriba), con la misma técnica que la maniobra de Heimlich . Continúa alternando 5 palmaditas y 5 compresiones hasta aclarar.

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