Micifuz Garzo Peralta, hijo de Miguel Antepasado: “Mi papá quería que Los Abuelos de la Mínimo siguieran”

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Gato Azul Peralta (Prensa: Los Abuelos de la Nada)

Los Abuelos de la Nada modelo 2020 están en marcha. Los clásicos de siempre interpretados en nuevas versiones con artistas invitados de renombre -Ricardo Mollo, Manuel Moretti e Hilda Lizarazu, por mencionar sólo algunos- y una gira que promete grandes convocatorias tienen a los integrantes del grupo ocupados en estos meses de pandemia.

Lamentablemente el coronavirus obligó a la banda a reprogramar los shows que iban a realizar este año. Solo pudieron tocar en mazo en Perú pero aún falta que lo hagan en Buenos Aires, en distintos puntos del interior de la Argentina y en países vecinos. Eso es lo que se viene para 2021 y tiene a Gato Azul Peralta entusiasmado.

En diálogo con Infobae, el hijo de Miguel Abuelo contó cómo es el desafío de liderar la emblemática banda, habló de la reciente pérdida de su primo “Chocolate” Fogo y recordó a su progenitor. “Admiro profundamente a mi papá. Lo extraño enormemente”, relató.

– ¿Qué te motivó a encender nuevamente la llama de Los Abuelos?

– La llama siempre estuvo por encenderse. Los Abuelos de la Nada siempre estuvieron por volver, desde meses después de que mi papá murió. Miguel quería que la banda siguiera. Un día los juntó a todos y les preguntó: “Si me pisara un camión en un rato y me muero, ¿ustedes seguirán con la banda?”. Y tanto Kubero (Díaz), Choco (Marcelo “Chocolate” Fogo), Jorge Polanuer y Juan Del Barrio dijeron que sí. Los agarró de improvisto pero después nunca se logró la unión.

En los ’90 lo intentamos con el “Vasco” Bazterrica, Alfredo Desiata, Polo y Choco, pero no estuvo bien organizado. No era el momento. Ahora es otra cosa. Hay un productor que nos banca y produce, nos incentiva y además es uno más del grupo. Influye mucho y nos dio energía. Y un grupo que estamos todos en la misma: recuperar la mística, hacer un show tremendo e ir por más. Y en eso estamos. Ensayamos un montón y la banda suena tremenda.

Ricardo Mollo participó en la grabación de Ricardo Mollo participó en la grabación de “Lunes por la madrugada” (Crédito: Leopoldo Montero / Prensa: Los Abuelos de la Nada)

– Para este año tenían programados varios shows en distintos lugares del continente y en el interior del país pero la pandemia lamentablemente no les dio esa chance. Los espectáculos se postergaron para 2021. ¿Cómo se preparan? ¿Creció la ansiedad de salir a mostrar las canciones?

– Nos venimos preparando desde hace un año. Llegamos a hacer Perú en marzo y el show fue tremendo. La banda suena sólida, estable y con el sonido clásico del grupo. Kubero, Juan Del Barrio y Polanuer son palabras mayores. El “Lobo” Peyceré en batería la descose y los nuevos Abuelos aportan: Alberto Perrone, que es un bajista de la hostia; y Frankie Landon aportando en voces. Estamos felices por el grupo que logramos.

Reprogramamos el Teatro Ópera para el 26 y 27 de marzo. Ya tenemos el 70% de la primera fecha vendida, seguramente se agote; y lanzaremos la segunda función. Habrá invitados y será una bomba el show. Después también haremos en abril Rosario, Córdoba, Tucumán, San Juan, Mendoza y Uruguay, entre otros lugares. Además, proyectamos hacer México, Paraguay y Bolivia el año que viene.

– Hace poco se estrenó la versión de “Lunes por la madrugada” junto a Ricardo Mollo y Manuel Moretti. ¿Cómo se gestó la posibilidad de grabar con ellos? ¿Qué sentís que le aportaron a la emblemática canción?

– Estoy súper contento por como quedó “Lunes por la madrugada”. Sinceramente, tener a Ricardo Mollo es un lujo y aportó muchísima calidad. Y, por otro lado, Manuel Moretti la rompió. Manuel me contaba la admiración que tenía con Miguel, con la poesía de mi papá… Pegamos muy buena onda y la canción quedó perfecta. Toda la banda está feliz con el resultado.

– Antes salió “Himno de mi corazón” junto a Natalie Pérez e Hilda Lizarazu. Te pregunto lo mismo. ¿Cómo se gestó y qué aportaron ellas?

– Lo de Natalie fue un gran aporte: juventud, belleza y talento. A ella la conocía por la tele y cuando la escuché cantar me sorprendió. Y de Hilda, ¿qué te puedo decir? Es una de las mejores voces de Argentina, de siempre. “Himno” fue nuestro primer single.

Los invitados son ideas de Juan Del Barrio, que es nuestro director y tecladista; y de Juan Manuel Almada, nuestro productor. Entre ambos idean a quién convocar. Lo manejan ellos y no se vienen equivocando porque, además de los singles que ya salieron, se vienen otros que sorprenderán.

– En julio murió tu primo “Chocolate” Fogo, un golpe muy duro. ¿Él estaba muy entusiasmado con este regreso no?

– Sí, porque “Choco” no solo era mi primo, también era mi hermano. Nos peleábamos un montón pero nos amábamos. Nos criamos juntos. Él vivía con mi papá y conmigo en Palermo. Lo extrañaré mucho.

Hace dos meses salió el tema “Mi estrella y yo”, que era de “Choco” y Miguel. Mi primo había grabado voces antes de su partida y, por suerte, se pudo recuperar el material y lo lanzamos. La canción quedó hermosa y es un homenaje no solo a “Choco”, sino también a Miguel.

Los Abuelos de la Nada 2020 (A la derecha de la imagen, Los Abuelos de la Nada 2020 (A la derecha de la imagen, “Chocolate” Fogo)

– ¿Cómo era en la intimidad con vos y con el resto de la banda?

– Yo siempre estaba entre Los Abuelos en los ’80. Tengo hermosas historias y recuerdos con Andrés (Calamaro), con el “Vasco” (Bazterrica), Cachorro (López) y Polo. Me crié al lado de ellos. Era chico y viví muy intensamente esa etapa de Los Abuelos del Opera del ’85 y las giras.

Lo mismo con Kubero, Juan, Polanuer… Fueron dos momentos distintos porque con la formación del disco Cosas Mías también viví giras muy zarpadas e intensas (risas). Recuerdo una gira mortal al norte y a Paraguay. ¡Qué no pasó en esas giras!

– No puedo no preguntarte por tu papá. ¿Qué sentís al ver que su música sigue tan vigente? El hecho de la programación de la gira de ustedes por distintos lugares de la región evidencia eso también…

– Admiro profundamente a mi papá. Lo extraño enormemente. Y que su música haya sido y sea tan fundamental en la historia argentina y latinoamericana es un orgullo, además de ser el soundtrack de la vida de miles de personas.

Yo no podría cantar otras canciones que no sean las de Miguel y Los Abuelos. Siento mucha emoción y me convierten en una mejor persona. Cuando estoy en el estudio, en la sala de ensayo o en el escenario logro ser mejor persona, más lindo y más copado. Después, cuando bajo, no sé si lo soy tanto (risas).

Miguel Abuelo Miguel Abuelo

– Sacando lo artístico y yendo al plano personal: ¿Cómo era Miguel como papá? ¿Qué es lo que más recordás de él?

– A veces estaba equilibrado y a veces no. Tuve momentos fuertes y otros no muy agradables, como todos. Pero por lo general siempre me hizo sentir de una forma que se podría describir como Buda en un estado de iluminación.

Mi papá tenía carácter, era noble, verdadero, sin filtro y solitario. Actualmente me sigue asombrando la forma que tenía de observar y comprender la realidad de la vida con tan corta edad. Me enseñó mucho de la vida. Vivía con arte, poesía, música y lectura sufí.

– Por último, te llevo al presente nuevamente. ¿En estos meses que quedan hasta los shows del año que viene saldrán nuevos temas? ¿Qué podés contarle a la gente?

– Sí, acabamos de lanzar “Costumbres Argentinas” con Benja Amadeo. Ahora saldrá “Tristeza de la ciudad” con Los Tipitos y el querido Gringhi Herrera; y en diciembre, “Chalamán” con Miguel Zavaleta y Connie Isla, “Cosas Mías” con Javi Malosetti y unas voces sorpresas; y también lanzaremos “Guindilla Ardiente” y “No se desesperen” con El Kuelgue.

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