Símbolo sexual, paramédico y pintor: David Lee Roth y su larga vida en el interior y fuera del rock and roll

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David Lee Roth en un show de Van Halen en 2015 (Crédito: Grosby Group)

“El día después de algún espectáculo, estaba en un lugar del Medio Oeste, según recuerdo, pero, lo que es más importante, estaba mirando el techo agrietado y descascarado de un Holiday Inn implacable. Alguien llamó a la puerta…”, la anécdota que cuenta David Lee Roth podría terminar del modo más convencional, pero no. Se trata del cantante de la banda de hard rock más caliente de la década del 80, un sex symbol imparable, el semental más deseado del ambiente. A David Lee Roth le pasan las cosas más extrañas y a él le encanta.

La anécdota del hotel en Medio Oeste norteamericano empieza como una película erótica. Y termina igual: “Es verano, estoy en estado de desnudez, la puerta se abre y entran dos chicas universitarias muy guapas, como de una banda de música al estilo de Dallas. Ambas rubias muy bonitas, con sonrisas limpias, brillantes y alegres, comienzan a limpiar la habitación y hacen un gran trabajo. Yo solo estoy acostado ahí y ellas fingen no notarme. No me están prestando ninguna atención en absoluto. Hacen toda la habitación y justo antes de irse las dos se dan vuelta y dicen: ‘Tenemos que decirte la verdad. No somos sirvientas’. Yo digo, ‘¿Quiénes son ustedes?’. Ellas responden: ‘Acabamos de limpiar las habitaciones de otras cuatro personas hasta que llegamos a la tuya. No sabíamos en qué habitación estabas. Somos fans. De hecho… Somos groupies”. David cuenta todo en un podcast que estrenó el año paso, se ríe a carcajadas y exclama “¡Debería haberme casado con ellas!”.

Él mismo ha dicho que fue rico y fue pobre, y que ser rico estaba mucho mejor. No nació en cuna de oro. “Mis abuelos vinieron de Europa en 1917 y se ganaron la vida trabajando en una tienda de abarrotes y vendiendo cerveza por barril por cuatro centavos en los años 20 en Newcastle, Indiana”, contó más de una vez. Su padre llegó a ser médico, pero fue a la universidad cuando David era un bebé y la familia estaba instalada dentro de una finca de granjeros. Cuando se mudó a Pasadena, California, ya era adolescente, allí cursó la secundaria en el Pasadena City College y conoció su amigo y compañero Eddie Van Halen. De 1978 a 1985 la banda que llevó el apellido del fallecido Eddie y de su hermano Alex le dio a David Lee Roth todo lo que un adolescente puede desear: dinero, mujeres y mucha, mucha fama. Hasta que decidió dar un paso al costado y empezar a brillar como solista.

Con Van Halen llegó a vender 35 millones de discos, a ganar otros tantos millones de dólares y a pelearse con todo el mundo. Como cuando en 1983, en medio de un festival se burló de The Clash. Arriba del escenario y frente a miles de espectadores, David arengó: “Quiero aprovechar este momento para decir que esto es whisky de verdad aquí… ¡las únicas personas que ponen té helado en las botellas de Jack Daniel’s son The Clash, cariño!”. Pero no todo fueron riñas con colegas. Con Kiss, por ejemplo, los une una amistad que empezó en la década del 70 cuando Gene Simmons los ayudó a grabar su primer demo y los presentó a las personas adecuadas llevándolos al lugar indicado. La cercanía de Roth con los Kiss continúa hasta la actualidad: Estaban de gira todos juntos cuando los agarró la pandemia.

Otra banda con la que Van Halen compartió un tour de lo más salvaje es Black Sabbath. En 1978, los dos grupos se juntaron y salieron a recorrer el mundo. El hard rock estaba en auge y los excesos también: Ozzy Osbourne estaba en la cima del consumo de sustancias. El Príncipe de las Tinieblas estaba en un momento tan oscuro que tuvo que abandonar las fechas por Europa, le consiguieron un reemplazo, y volvió recién para la segunda etapa de las presentaciones por los Estados Unidos. Fue justo antes del recital en Nashville, Tennessee, donde una insana competencia con DLR lo dejó en jaque.

La escenografía era la de siempre, una habitación de hotel. Pero esta vez la perdición no fueron las mujeres, sino las sustancias. Roth desafió a Ozzy a una batalla de consumo de cocaína: ganaba el que tomaba más. Sin morirse. Siguieron de largo toda la noche y por la mañana llegaron al aeropuerto de Nashville, se registraron en el hotel y todo parecía ir bien hasta que pasaron las horas y el cantante de Black Sabbath no aparecía en el estadio para probar sonido. Cuando le preguntaron al tour manager, este no recordaba haberle dado la llave de la habitación a Ozzy… ¿Dónde se había metido?

Ozzy Osbourne (Crédito: Joel Ryan / Invision / AP, Archivo) Ozzy Osbourne (Crédito: Joel Ryan / Invision / AP, Archivo)

Las sospechas eran las peores. ¿Estaría muerto? ¿Lo habían secuestrado? David Lee Roth no era de mucha ayuda, había sobrevivido de casualidad y cuando le preguntaron si podía cantar en Sabbath en caso de que el titular no llegara, dijo que no porque no se sabía la letra de ninguna de las canciones. La policía, el FBI, todos buscaban a Ozzy desesperadamente mientras que DLR no daba ni una pista, era el último que lo había visto con vida. Finalmente se supo que Ozzy estaba absolutamente fuera de sí y fue a buscar la habitación que creía que era la suya, la 616. Confundirse fue fácil, conservaba las llaves del hotel anterior y en ese estado calamitoso apenas si podía darse cuenta por dónde iba. Antes de que lo dieran por muerto, Ozzy apareció lo más campante por el lobby del hotel. Había sobrevivido a una noche con David Lee Roth.

El 31 de diciembre de 1983, MTV pasó por primera vez en su pantalla el video del megaéxito “Jump”, que no iba a parar de rotar durante todo 1984, número que también sirvió para bautizar ese disco que los llevaría a lo más alto de la popularidad, no solo en América sino también en Europa. Pero David Lee quería más y en 1985 lanzó su debut solista Crazy From The Heat, con dos covers que pegaron enseguida, “Just a gigoló” (una vieja canción austríaca que ya había sido versionada por Louis Amstrong y Louis Prima) y “California Girls”, de los Beach Boys. Como le fue muy bien cortándose solo, DLR abandonó Van Halen y abrió un nuevo capítulo en su vida. Uno de los tantos.

“Just a Gigoló”. David Lee Roth

Después de ese comienzo eufórico en solitario la carrera del cantante comenzó a decaer. Los noventas no fueron tan buenos para él como lo fueron para Van Halen y en 2003 lanzó Diamond Dave, su último trabajo solista. Se acercó a sus ex compañeros de banda, pero por diferencias con Eddie no terminó de concretar una vuelta hasta 2007. En el medio pasaron cosas: estudió enfermería y se recibió de paramédico. El mismo rockero salvaje que corría maratones de cocaína en el pasado, ahora estaba salvando vidas arriba de una ambulancia. “Su compromiso es realmente conmovedor. Quiere ayudar a la gente”, le dijo su tutora al The New York Post cuando un periodista lo descubrió trabajando en 2004. Llegó a atender más de 200 pacientes y solo un par lo reconocieron, de modo que trabajó por un tiempo muy tranquilo salvando vidas y lejos de las luces del escenario.

Esa experiencia lo llevó a otro nivel, David Lee Roth había dejado de ser el astro para convertirse en el hombre. Y luego volvería a probarse los hábitos del rock and roll para la vuelta con Van Halen. En 2015 volvió a ser solista y este 2020 lo empezó con un show exclusivo en Las Vegas para luego subirse como telonero a la gira de sus viejos amigos los Kiss. Este 10 de octubre cumplió 66 años y, divertido como siempre, no tuvo empacho en bromear con que a esta edad toda gira puede ser la última. La pandemia del coronavirus pausó toda posibilidad de shows en vivo por lo que Kiss y DLR pasaron todo para la segunda mitad de 2021.

Eddie Van Halen y David Lee Roth (Crédito: Shutterstock)
Eddie Van Halen y David Lee Roth (Crédito: Shutterstock)

Por estos días, el cantante se entretiene pintando en su casa de Los Ángeles y subiendo el material a sus redes sociales. También subió fotos con su viejo amigo Eddie Van Halen, fallecido esta semana. “Uno de tus dibujos incluye la frase ‘No hay política durante la hora feliz’, que me parece que podría encerrar un poco el espíritu de Van Halen”, le comentó recientemente un periodista del New York Times. David Lee Roth respondió: “Bueno, visual y gráficamente, las ranas debajo de esa leyenda están peleando, idéntico a lo que sucedió en mi breve y colorida permanencia con los Van Halen”.

“Unchained”, David Lee Roth en vivo en 2020

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