La coalición opositora de Nicaragua llega a seis meses en plena crisis

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Integrada por cuatro partidos políticos y tres movimientos sociales, esa variopinta coalición vive un estancamiento por cuotas de poder y desconfianza mutua. EFE/Jorge Torres/Archivo

Managua, 26 ago (EFE).- La Coalición Nacional, que se ha presentado como la gran fuerza política que enfrente al sandinista Daniel Ortega en las elecciones de 2021 en Nicaragua, llegó a seis meses en plena crisis, con más discusiones internas que avances, y sin alcanzar consenso sobre la integración de los jóvenes, señalaron analistas y políticos consultados por Efe.
Integrada por cuatro partidos políticos y tres movimientos sociales, esa variopinta coalición vive un estancamiento por cuotas de poder y desconfianza mutua que debilita su objetivo de derrotar por la vía electoral a los sandinistas en noviembre del próximo año.
También cumplen seis meses con señalamientos mutuos de que a lo interno hay sectores que se “prestan” al juego del “dictador”, en alusión al presidente Ortega, que lleva 13 años consecutivos en el poder, gobernando con mano de hierro y en los que ha logrado mantener a una oposición fragmentada o bien colaboracionista.
La Coalición Nacional se ha visto afectada por una campaña impulsada por la “dictadura” que busca hacerla fracasar o explotar por dentro y, desgraciadamente, hay algunos sectores a lo interno que se han prestado a ese objetivo, dijo a Efe el jurista José Pallais, uno de sus miembros.
DISPUTA POR HEGEMONÍA
Para Pallais, que fue vicecanciller durante la Administración de Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), el tema más espinoso a lo interno, y que ha impedido avances, es sobre la hegemonía o control de la Coalición.
El jurista, que representa al partido Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), dijo que los sectores de la sociedad civil son los más interesados en querer controlar a la Coalición, mientras que los movimientos cívicos alegan lo contrario.
Para el representante de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, José Dávila, son los partidos los que, al parecer, están “cerrando las posibilidades de enderezar la situación”.
“Se hubieran dedicado mejor a renunciar a ese hegemonismo que pretenden, a mostrar apertura, a darle lugar a los jóvenes, y no estar en esas campañas realmente ofensivas y bastante increíbles”, expuso Dávila, exembajador nicaragüense en Alemania, en un audio enviado a Efe.
Dávila señaló a algunos miembros de la Coalición de estar en una campaña de ofensas y mentiras contra los jóvenes, la Alianza Cívica, y la sociedad civil, por cuotas de poder, que lesiona la legitimidad y credibilidad como gran fuerza.
JÓVENES, MANZANA DE LA DISCORDIA
El otro tema sobre el que no se ha alcanzado consenso es el de los jóvenes, los protagonistas de las manifestaciones antigubernamentales que estallaron en abril de 2018, y que reclaman mayor espacio.
Para las organizaciones civiles, los partidos políticos pretenden excluir a los jóvenes.
Sin embargo, según Pallais, los jóvenes de la Alianza Cívica reclaman un espacio independiente al grupo al que pertenecen, sin incluir a los jóvenes de los demás partidos políticos y movimientos sociales, que también participaron en las protestas, y esa es la razón de la discordia.
La Coalición, que no ha decidido en que casilla correrán en las próximas elecciones, también tiene enfrentados a la Unidad Nacional Azul y Blanco con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), al que pertenece el expresidente de Nicaragua Arnoldo Alemán (1997-2002).
Según la Unidad Nacional, el PLC ha puesto “en mucho riesgo” a la Coalición por estar a favor del bipartidismo en las estructuras electorales y porque aún no han resuelto un conflicto interno sobre su representante legal.
¿ELECCIONES A TRES BANDAS?
El PLC es el partido opositor con más representación en la Asamblea Nacional después del oficialismo y diversos sectores lo acusan de mantener un acuerdo con los sandinistas para repartirse los cargos en las instituciones del Estado.
Félix Maradiaga, de la Unidad Nacional, reconoció que se está acabando el tiempo para formar una verdadera plataforma de unidad que sea opción para Nicaragua y poder sacar a los sandinistas del poder.
Ante ese escenario, según los analistas, es posible que la oposición se divida en dos o más facciones: una parte aliada con el partido Ciudadanos por la Libertad, y la otra con los partidos de la Coalición.
Nicaragua tiene previsto celebrar elecciones nacionales el 7 de noviembre del 2021.
Luis Felipe Palacios

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