No me pierdo nada

‘Cuéntame’: la serie que no pasa de moda

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Tras 18 temporadas en la 1 de Televisión Española, no me canso. Y es raro que no le haya cogido tirria a la ficción, a alguna trama en concreto o a los latiguillos que utiliza Antonio Alcántara (Imanol Arias) con tanta asiduidad, pero a ‘Cuéntame Cómo Pasó’ se lo permito todo: que María, la hija menor de la familia, sea repelente hasta decir basta; que Karina (Elena Rivera) haga con la estabilidad mental de Carlos (Ricardo Gómez) lo que le de la gana, que personajes tan maravillosos como el de Toni (Pablo Rivero) tengan cada vez menos presencia en la serie o que caracteres como el de Josefina, la vecina chismosa de San Genaro, sigan existiendo. La historia creada por Miguel Ángel Bernardeu se ha hecho fuerte con el paso del tiempo, pese a la inestabilidad de la creación de contenidos de la pública y a las malas rachas. Sin embargo, el peso de la acción no siempre ha caído sobre los mismos nombres: la serie ha evolucionado tanto a través de la historia como de sus personajes.
¡ATENCIÓN, SPOILER! Aunque estas referencias sean más o menos antiguas, no quiero fastidiar a nadie el visionado de una ficción maravillosa. Si no has visto ‘Cuéntame Cómo Pasó’ hasta, al menos, el comienzo de la nueva temporada, ¡para de leer aquí!

De Laurence de Arabia al novelista novel

Mientras que Carlitos se conviritió en Carlos tras una mili de voluntario, la cual hubiera deseado ahorrarse si supiera lo que el destino le tenía guardado bajo la manga, el narrador del relato de los Alcántara se convirtió en protagonista de una serie coral hace algunas temporadas: aunque todos los personajes aportaran elementos esenciales a la acción, Carlos llevó la batuta (para su desgracia) de lo que ocurría en la ficción. Los desengaños amorosos, su crisis existencial con la bodega frente a la escritura, su verdadera pasión; su estancia en prisión y el casi terrible desenlace de la misma, el incendio de Alcalá 20 y el atentado yihadista en el restaurante El Descanso han provocado que madure a base de palos, además de una huella de oscuridad que bien han sabido crear, dirigir e interpretar.
El niño que, ataviado con una sábana atada a la frente, jugaba en el descampado a ser Laurence de Arabia; se ha convertido en hombre no solo tras dieciséis años, sino después de un golpetazo de historia y de historias. Guionistas, pueden sentirse orgullosos de lo que han creado: un Alcántara que nada tiene que ver con su padre en cuanto a templanza (pues Antonio no puede presumir de este adjetivo), pero que es digno heredero del apellido que tanto nos enternece a los espectadores, sinónimo de constancia y de superación.

La familia, la pareja y la mujer: Mercedes Fernández

‘Cuéntame Cómo Pasó’ refleja a la perfección el paso del tiempo y la evolución de la historia de España a través de sus temporadas. El caso de las mujeres es de lo más representativo, pues son quienes mejor transmiten el cambio de pensamiento, el abandono de criterios rancios y la  lucha libertad. Mercedes (Ana Duato) pasó de coser pantalones a ser propietaria y gestora de la bodega que comparte con Antonio Alcántara y sus hijos, algo que no ocurrió en un par de temporada: como todo lo que ocurre en esta ficción, los Alcántara no reciben nada regalado, sino que tienen que pelear por aquello con lo que sueñan. Y aunque pareciera que su marido es la diana de todos los males de la familia (adicción al juego, negocios escabrosos con Don Pablo (Pepe Sancho) y hasta una infidelidad que casi le cuesta el matrimonio), Mercedes se lleva la palma: tras superar un cáncer de mama y una dura y desconocida quimioterapia, se enfrenta a un Mauro poseído por la ira debido a los desacuerdos con la familia Alcántara por bodega de Sagrillas.
Y hubiera podido tirar la toalla no solo en este momento, pues quizá no lo hubiera merecido la pena seguir luchando por un vino de mesa que les proporcionaba más disgustos que fortuna, o quizá se hubiera rendido cuando estudiaba una carrera mientras lidiaba con los problemas de su hija Inés, quien todavía no parecía haber sentado la cabeza. No solo no abandonó sus sueños sino que empujó a su marido y a sus hijos a conseguirlos.

Herminia, la verdadera protagonista de las últimas temporadas

Desde que la trama del cerramiento de la terraza del humilde piso de San Genaro desembocara en la captura del violador que aterrorizaba al barrio, Herminia (María Galiana) no solo es el alivio cómico de una ficción dramática, sino que se ha convertido en clave para la resolución de los conflictos. Si nos resulta entrañable cuando se topa con personajes populares de la historia de España (como con Adolfo Suárez, quien no llegó a tiempo a la comunión de la pequeña de la familia, pero sí que disfrutó de un rato de conversación con la abuela) y del mundo (como el papa Juan Pablo II, a quien pudo conocer esta última temporada), resulta mucho más divertida en la vida familiar y vecinal: cuando aconseja a sus nietos, cuando comenta la actualidad del barrio y del país con Don Froilán, el párroco; o cuando, simplemente, admira la rutina de su barrio desde el balcón.
Ahora, es ella quien domina una parte esencial de la ficción: tras varias temporadas dando tumbos sobre su vejez y amenazando a su hija de que, en algún momento, se marcharía a una residencia, por fin lo ha conseguido. Sin embargo, como todo lo que ocurre en esta maravillosa serie, no será un punto y aparte en la historia de los Alcántara, sino que generará todo un remolino de reacciones, tanto de los salpicados por dicha decisión como de quien la ejecuta.

‘Cuéntame Cómo Pasó’ no pasa de moda

De hecho, crece con el paso del tiempo: las tramas son cada vez más intensas y los resultados, más satisfactorios; los personajes adquieren más matices y la identificación con ellos y el público es más sencilla, los guiños a la historia de España y las vivencias paralelas a la misma resultan una delicia para el espectador y, para colmo, podemos disfrutar de un capítulo de ‘Ochéntame’ cuando termina el capítulo de los jueves. ¿Qué más podemos pedir? Yo solicito más tramas para Toni (sus historias en el periódico y su captura en Marruecos me tuvo en vilo durante lo que duró la temporada) y el regreso de algunos secundarios, como Tinín (Quique San Francisco) o Luis Olmedilla (Antonio Resines), quien protagonizó una divertida historia de malentendidos y amistad con Miguel (Juan Echanove) en la pasada temporada.
La ficción insignia de La 1 de Televisión Española se adapta a la calidad exigida en la actualidad a las series y supera con creces lo que los seguidores le pedimos: buenos personajes, buenas historias y un buen hilo conductor. ‘Cuéntame Cómo Pasó’, como el vino, mejora con los años.

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