Pocas veces se ve en televisión a un actor reírse de uno mismo como lo hace Joel Joan en ‘El Crac’. Esta noche a las 22h35, después de dos años de espera, regresa a TV3 la comedia amarga que mezcla ficción y realidad. Antes de estrenar la segunda temporada, el actor catalán habla para Perdidos en la tele de algunos de los secretos de los nuevos capítulos.

¿Cómo definirías esta segunda temporada de ‘El Crac’?
La podría definir de muchos modos pero sobretodo como una temporada más abierta, donde hay más personajes que en la primera y donde le pasan más cosas a más gente que no es ‘El Crac’. El espectador podrá seguir el personaje de Sandra, el de Julio Manrique, el de Lluís Soler que tendrá su propia trama, todos estos ingredientes harán que la serie sea más coral y esperemos que atrape al espectador.

Interpretabas a un Joel Joan que se mostraba vanidoso y a la vez se ridiculizaba ¿Esta temporada seguirá en la misma línea?
Sí, la gracia del auto-humor y de la auto-parodia es que sea políticamente incorrecta i que el personaje sea lamentable. Eso sí, a diferencia de la primera temporada, en esta tanda de nuevos episodios llego a aprender algo para ser más feliz de lo que he estado y hay una luz de esperanza en el personaje.

Una luz de esperanza aunque, le aparece un rival como Julio Manrique
Será un rival que ha venido para ponerle las cosas muy difíciles. Julio Manrique hará de un crac como yo, será un impresentable como yo, o ¡Más! Pero encima él es un crac mejorado porque las cosas le salen bien. Manrique será un rival en una competición de impresentables. Mostraremos lo que hay detrás de este galán y seductor de Catalunya, pero mostraremos a un gran manipulador que hay detrás que dejará a mi personaje como un aficionado. El personaje de Julio Manrique no tiene nada que ver con él en la realidad y le estoy muy agradecido por cómo se ha entregado y como ha entrado en el juego.

¿Cuesta convencer a los actores para que hagan de ellos mismos y se ridiculicen?
Cuando le propones a alguien hacer de él mismo siempre es un shock para el actor. De entrada cuesta un poco porque los actores somos gente que vivimos de nuestra imagen, pero tanto Lluís Soler como Julio Manrique entendieron perfectamente que era una oportunidad para hacer limpieza de ellos mismos y de su imagen y de desmitificarlos. Lo más importante es quitarle hierro y la serie sirve para decirle al espectador que no somos tan estupendos como aparentamos. Pero todos lo hacemos de intentar mostrar una vida mejor de la que tenemos a través de las redes sociales.

Esta temporada vais a sacarle punta a un sector muy cuidado y querido por el público catalán como es el teatro
¡Es un sector cuidadísimo! Si pero esto también ha sido un problema porque hemos puesto en un altar el teatro que si criticas algo pareces un sacrílego. El mundo del teatro se ha convertido en un dogma y esto es lo que queremos desmitificar. La cultura es algo maravilloso si lo sabemos entender bien, si nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos nos distanciaremos del espectador.

¿Alguien te dio un toque de atención por los temas que trataste?
No, en ningún momento. En esta temporada seguiremos la línea y haremos algún chiste con nombres y apellidos que solo espero que no se lo tomen a mal porque lo hacemos con  mucho cariño. Debemos reírnos de todo, echo de menos en TV3 un programa al estilo de ‘Polònia’ o ‘Crackòvia’ de la cultura donde se rían de todo este postureo que nos define a este mundo.

Las audiencias no acompañaron a ‘El Crac’ durante la primera temporada
Pero fueron muy bien en la página web. Cuando planteas nuevos códigos al espectador y nuevos puntos de vista a la gente donde yo no hacía ni de David Güell (Plats Bruts) ni de Pere Brunet (Porca Misèria) y me interpretaba a mí mismo hay que dar tiempo. Sé de mucha gente que en la primera temporada los primeros episodios no les gustaron y en el tercero se engancharon. La audiencia la educas programa a programa, la moldeamos con nuestras creaciones y si la educamos por esta línea al público no le costará asumir estos nuevos planteamientos. Lo más importante y lo más bonito es que la gente al final entendió por dónde íbamos. ‘El Crac’ no es una serie que entre por los ojos entra por el intelecto.

¿Crees que al espectador le costará engancharse a esta segunda temporada?
No lo sé. La ventaja es que en la primera temporada había que presentar tramas, personajes e incluso el juego que proponíamos, aquí ya empezamos con la partida en marcha.

Tanto en la primera temporada como en la segunda arriesgas con caras desconocidas para el público
Como espectador me gusta ver gente nueva, creo que es muy refrescante. Los actores tenemos unos trucos y un misterio que a medida que nos van viendo este misterio se va desgastando hasta llegar al punto que el espectador le conoce todos los puntos al actor. Los actores no lo podemos hacer todo, nos tenemos que dosificar porque puede pasar que canses a la audiencia.

Pero también es un riesgo poner a caras nuevas
No tanto y por eso mismo que te he dicho, porque los trucos y recursos del actor la audiencia no los conoce. Por este motivo jugamos con ventaja. Otra de las cosas que me gusta es poder ayudar y abrir puertas a nueva gente.

‘El Crac’ ha tardado unos dos años en volver a la parrilla de TV3 ¿Asusta que la gente se haya olvidado de la serie?
No, este es de los proyectos que la gente más me pedía por su regreso. Creo que ha sido demasiado tiempo y ahora nuestro trabajo es enganchar a la audiencia con nuestro buen rollo.

El actor Jorge Sanz también se auto-parodia a sí mismo en ‘Qué fue de Jorge Sanz’ ¿Qué piensas de esa serie?
Es una serie que la he visto muy poco y no me hace gracia. El problema que tiene esa serie es que no hace gracia, la encuentro muy oscura y con un personaje roto por la mitad y que nadie lo quiere. ‘El Crac’ es totalmente distinto, ‘El Crac’ va de un personaje que es un luchador, de un tío que se cree la hostia y un hombre de éxito pero que cuando rascas un poco ves que es un desgraciado y que está más solo que la una. El caso de la serie de Jorge Sanz es la de un tío que es un perdedor en todos los aspectos de la vida y me da pena en lugar de hacerme gracia. Cuando la veo en lugar de traerme buen rollo me entristece y me sabe mal decir esto porque está dirigida por David Trueba, una persona a la que quiero y admiro muchísimo.

¿‘El Crac’ tendrá un final cerrado?
Tendrá un final, pero no será cerrado.

¿Qué proyectos tienes entre manos?
Pues actualmente estamos acabando de editar ‘El Crac’ ya que vamos por el capítulo siete e incluso nos toca rodar algunos planos, y cuando acabe rodaré una tv movie de una obra de teatro que hice en el teatro Goya ‘El Nom’, una película que está en francés y en italiano y ahora haremos la versión catalana con el mismo casting y la rodaremos a finales de febrero.

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