No me pierdo nada

‘Espinete No Existe’: demasiado artificio para un poco de nostalgia

By  | 

TVE ha sido muy inteligente al contar con un recurso tan valioso como el archivo de Televisión Española para rellenar espacios de la programación. Así como triunfó con títulos como ‘Cachitos de Hierro y Cromo’ o ‘Viaje al Centro de la Tele’. Ahora, con ‘Espinete No Existe’, intenta seguir estrujando la maquinaria de la nostalgia, aunque no obtiene el mismo resultado. Con el espacio presentado por Eduardo Aldán no sentimos la emoción que nos contagian otros programas de la pública, quizá porque encontramos demasiados elementos que nos despistan la atención.

Pese a que intenta seguir una línea argumental, ‘Espinete No Existe’ recuerda de forma inevitable a formatos destinados al access prime time de otras cadenas y, aunque las comparaciones son odiosas, no creo que salga perdiendo en este sentido. Sin embargo, tampoco creo que este espacio dedicado a la infancia, a la televisión de antaño y a los recuerdos tiernos estuviera pensado para funcionar como un ‘El Hormiguero’ (menos todavía si se estrenó un domingo en la madrugada,) aunque cualquiera lo diría: invitados sobre los gira el guión, personajes episódicos que funcionan de alivio cómico o de tensión, relatos de ficción internos e intervenciones del presentador a modo de introducción. La idea es magnífica, pero no cuaja: utilizar la excusa de la televisión y todos los recursos que ofrece para crear un título que, a la vez que entretener al espectador, le incite al aprendizaje a través del recuerdo de momentos que de niño no fue capaz de desgranar. Pero me temo que otros espacios del mismo grupo ya cubren esta necesidad y, darle más vueltas al asunto de la nostalgia no tiene sentido.

Con ‘Espinete No Existe’ no hemos visto nada nuevo, pero me reconforta que TVE siga acordándose del tesoro que guarda en su archivo. Solo me queda esperar a las Navidades, cuando la pública descarga toda su artillería pesada, y nos regala los maravillosos recuerdos de galas de años pasados. Eso sí, sin artificios: ni presentador ni intercambiadores ni excusas, como más nos gusta: a pelo.

No me pierdo nada

Deja un comentario