No me pierdo nada

Luminoso retrato al tabú universal, la muerte

By  | 

¿Es la muerte el tema del que menos nos gusta hablar? Posiblemente sí. Algo que nos toca a todos pero que mayoritariamente tememos y evitamos, de lo que intentamos escapar sin remedio. La muerte es verdaderamente un tema tabú y es por ello que el periodista Jon Sistiaga lo ha elegido como hilo conductor de la segunda tanda de capítulos de la serie documental con el mismo nombre que #0 ofrece cada jueves a partir de esta noche.

Tras una primera temporada prácticamente perfecta en la que conocimos como se introduce a menores en la delincuencia; esta vez el periodista, con la ayuda de la productora La Caña Brothers, ha decidido adentrarse en el mundo de la muerte, del final de la vida de todo ser un humano, desde todos los prismas y puntos de vista posibles. Ha querido retratar todas las realidades que rodean a este fenómeno y lo ha hecho desde una mirada neutra, sin implicarse de forma personal, escuchando, dialogando, razonando pero no juzgando, dejando eso para el espectador, el verdadero encargado de hacerlo.

tabu-2

‘Y al final, la muerte’ sorprende por su luminosidad, y es que lejos de ser un capítulo oscuro y dramático, ofrece una mirada más que positiva, diferente y muy poco vista en televisión del fallecimiento de todo ser humano. El episodio emociona, produce impacto y sobrecoge al espectador, pero no le crea una sensación negativa, ‘Tabú’ normaliza mucho más de lo esperado la muerte y la lleva a nuestra realidad y pensamiento de una forma natural, sencilla y sorprendente. Hay que atreverse a hablar de ella, a conocerla de verdad, y eso es lo que precisamente Jon Sistiaga intenta y consigue con este documental.

A lo largo de todo el capítulo, el periodista apuesta por un tono sosegado, cuidando mucho la narración de la historia, apostando por planos en los que las miradas son protagonistas, en los que los silencios son determinantes, lo que no se dice también es importante y el equipo de ‘Tabú’ lo sabe. Casi como si de una producción cinematográfica se tratase, Sistiaga nos guía en un viaje por todo el mundo con personas que de una forma u otra han tenido un contacto directo con la muerte. Desde una forense, a diferentes doctores de asociaciones que defienden el derecho a morir dignamente o hasta un obispo; todos los prismas tienen cabida en este capítulo que intenta dar una mirada global, heterogénea y a la vez sorprendente y poco conocida del final de la vida.

tabu-3

El formato cuenta con una carga emotiva muy destacada, a consecuencia de testimonios como el de un padre que perdió a su hijo por una grave enfermedad, o el del intensivista Koldo Martínez que ha visto a decenas de personas fallecer en sus brazos. Narraciones complicadas, duras, pero que transmiten paz, naturalidad y ofrecen una mirada muy personal e íntima de cómo afrontar algo tan duro como es ver morir a alguien. Sistiaga los guía, acaba siendo su hilo conductor pero les deja el total protagonismo a ellos, a sus historias, a sus vivencias. ‘Tabú’ acaba siendo un programa de historias, historias que no suelen ser contadas, historias complicadas y duras, historias que sí forman parte de nuestro día a día.

Con ‘Y al final, la muerte’ Sistiaga consigue realizar un retrato global pero a la vez íntimo de la muerte. Consigue acercarla al espectador y mostrarle todas las realidades a su alrededor, y lo hace con una conjunción prácticamente perfecta en la que se une una buena factura, realización y producción con unos unos testimonios muy cuidadosamente buscados y unas conversaciones que conmueven, sorprenden y dejan al espectador con el corazón encogido. Sistiaga acierta y logra que un tema tabú e inicialmente poco atractivo se convierta en algo especial, emotivo y personal.

Deja un comentario