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‘Merlí’, una serie que no hace trucos con la realidad

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TV3 y la productora Nova Veranda tienen el propósito de hacer añicos la idea que nunca segundas temporadas fueron buenas. La serie creada por Héctor Lozano llega esta noche a TV3 con la dura misión de no solo mantener a la gran audiencia sino la de mantener el nivel de los guiones y de las tramas de la primera temporada.

Pocas veces podemos encontrar a un actor que se encuentre tan cómodo con un personaje como lo hace Francesc Orella con Merlí Bergeron y esto se vuelve a percibir en el primer episodio con la relación con los alumnos, con su hijo y sobretodo con los padres de los alumnos.

En la mayoría de ficciones de TV3 vemos a los protagonistas viviendo en casas de lujo y con una vida alejada de la realidad. En cambio, en ‘Merlí’ sucede justo lo contrario. Esta es una de las grandes bazas de esta serie, donde los protagonistas viven en casas como las que vivimos nosotros y sobretodo tienen muchos de nuestros problemas. Porque la mayoría hemos tenido que compaginar trabajo y estudios o miedo a no poder seguir aprendiendo porque el dinero no entra en casa.

Merli - T2 2

Uno de los puntos a favor que tuvo ‘Merlí’ en su primera temporada y que creo que seguirá haciendo es abordar la homosexualidad en la adolescencia con naturalidad e incluso de una forma didáctica. Desde fuera se puede llegar a creer que no hace falta educar con este tipo de temas, pero solo hay que ver las reacciones que ha tenido que sufrir el primer árbitro declarado abiertamente gay, Jesús Tomillero donde ha recibido insultos y amenazas de muerte. Aún queda mucho camino por recorrer y muchas mentes por abrir.

Otra de las grandes bazas que juega ‘Merlí’ es a reencontrar y descubrir. En este capítulo reencontramos a dos grandes actores que han tenido gran éxito en la ficción catalana pero que lamentablemente han tenido poco recorrido en la televisión nacional como son Pepa López y Boris Ruíz. Por otro lado, descubrimos a Laia Manzanares, porque no nos olvidemos que la televisión no solo es reencontrar sino que también es descubrir. Esta noche descubriremos a una Oksana ácida, de ese tipo de caracteres que en un principio te caen mal pero que con poco tiempo te tienen atrapado en su bolsillo.

En el primer episodio descubrimos a un agrio Boris Ruíz que se mete en la piel de Alfonso, padre de Pol, y que no le pondrá las cosas nada fáciles ni a su hijo ni al propio Merlí. Pero sobretodo se deja entrever un duelo de caracteres fuertes entre Merlí y el propio Alfonso, donde los grandes vencedores somos los espectadores.

Pero no solo con esta trama ganamos, sino que es un lujo las conversaciones entre Ivan y Merlí, Bruno y Tània o el propio Bruno con su padre.

No le pidamos a ‘Merlí’ nuestros deseos 

Uno de los problemas que pude tener ‘Merlí’ en esta segunda temporada es que pese tanto su éxito que vertamos cada uno de nosotros el foco de atención nuestros deseos, problemas y preocupaciones. ‘Merlí’ es una serie de ficción y lo que no podemos hacer es poner el cronómetro para calcular cuánto peso tiene los personajes femeninos o masculinos, si se abordan un tipo de tramas en detrimento de otras o porque no aparecen más problemáticas que afecten diferentes segmentos de la población. La televisión, como esta serie, tiene esa magia de la vida que a veces le pedimos una cosa y nos sorprende con una mejor.

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