Desvaríos Catódicos

Necesito a Negan

By  | 

Muchos sabréis (o no, que me pongo a suponer y me creo una referencia) que me encanta ‘The Walking Dead’. Ya he escrito sobre el tema en esta sección, donde dejaba claro que aunque a veces era un simulador de paseos, los personajes eran tan buenos que no se podía evitar verla semana tras semana.

Hoy me he reconciliado (¡¡otra vez!!) con la serie.

A pesar del bajón de la cuarta temporada, que es la favorita de mucho y no entiendo el motivo, la serie ha ido ganando hasta culminar con el final apoteósico de la sexta temporada.Muchos se quejan de que el episodio ha sido brusco y tosco, pero no me lo ha parecido en absoluto. Teniendo en cuenta que esta temporada era una apuesta fuerte de la AMC, no podían dejarnos insatisfechos.

Acompañando al colega mientras se come el techo

Acompañando a tu colega mientras se come el techo

El episodio es redondo, de principio a fin y le pese a quien le pese. El 6×16 es una muestra de lo grande que puede llegar a ser la serie y he recordado que la sigo desde hace seis años porque, aunque nos quejemos, consigue darle la vuelta y sorprendernos. Todo el episodio ha sido un juego del gato y el ratón repleto de angustia. Hemos sufrido.

Todos nos desconcertamos con Carol. Mi personaje favorito lleva un final de temporada del todo irregular, y eso que ha tenido momentos memorables, pero la suerte de numeraria del Opus y fugitiva que lleva ahora no hay por dónde cogerla. Más sobra aún si tenemos en cuenta que ha pasado todo el capítulo con Morgan, personaje que podría morir sin que lo lamentara nadie. Qué persona más pesada.

"Vamos a ver cuántas especies animales habitan en tu pelo"

“Vamos a ver cuántas especies animales habitan en tu pelo”

Eugene ha demostrado su valía, aunque yo me lo quedaría mejor de mascota. Enid está encerrada en el armario y queriendo salir, como Shakira. Y Rick aún está asimilando la que se ha liado. No quiero desvelar más trama de la necesaria, pero el capítulo desemboca (nunca mejor dicho, los que lo hayan visto me entenderán) con uno de los finales de temporada mejor rodados de la serie

La sorpresa venía con Negan. El mejor villano del cómic, según los que lo siguen (me niego a comerme spoilers sin necesidad) era la aparición estelar que esperábamos. ¿Estaría a la altura? Vaya que sí. Jeffrey Dean Morgan se mete en el bolsillo al espectador con el carisma que otorga al personaje. Sobre él gira el final de la temporada, en él recae todo el peso del final, superando el reto con creces.

Clausura del Viña

Clausura del Viña

Ya sabemos que lo que menos importan son los zombis. Están dominados y salgo en hordas, no suponen riesgo. Todos saben luchar. Incluso el Padre Gabriel, que aún no entiendo que haya sobrevivido a tanta calamidad. Pero el mal acechaba en forma de esclavitud. La trama de Negan me recuerda a la de las hormigas y las langostas de la película ‘Bichos’, salvando que en esta ocasión el jefe de los malos no es un bicho literal, sino figurado. Un malvado que cae genial porque tiene más carisma que la mayoría de los personajes. Y mira que están perfectamente escritos.

Estar demasiado bueno como para dar miedo

Estar demasiado bueno como para dar miedo

No quería que Negan terminara su monólogo. Un derroche de aptitud envuelto en un chulazo enfundado en cuero que es malvado, sí, es malvadísmo, pero uno no puede dejar de lamer la pantalla cada vez que aparece. Imploro que en la séptima temporada cope todo el protagonismo, porque ya tenemos a Rick muy visto. Ni siquiera me importa quién haya muerto. Solamente quiero ver a Negan, que la serie explore cómo ha llegado a estar donde está y nos muestre el funcionamiento del perverso engranaje que tiene funcionando.

Necesito que sea octubre. Necesito a Negan.

Desvaríos Catódicos

Deja un comentario