Aquí mando yo

Familias que merecen su propio reality

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Esta semana conocíamos el nuevo proyecto de ‘La fábrica de la tele’, la productora pone en marcha la adaptación del reality de la familia Kardashian con las Campos, Terelu y María Teresa. Desde aquí un aplauso al genio que se le haya pasado semejante cosa por la cabeza porque puede ser un programa maravilloso. Deseando verlo. Una vez dadas las felicitaciones, vamos a repasar diferentes familias patrias que merecen un reality:

León Barrios
Todos sabemos del arte de María León y Paco, pero para arte el de Carmina. Cómo sería ver el día a día de esa mujer yendo a comprar al chino, bajando al bar a comerse sus churros para desayunar con su cigarrito, cuidando de sus nietos y en convivencia con su marido. Y si vemos la vida de los hijos se acaba de completar esta maravillosa obra maestra.

Preysler
No hay familia más famosa que la de los Preysler, conjuntamente con todos los apellidos de los hombres que han pasado por la vida de Isabel. Qué bonito sería ver a la señora de la casa recién levantada con Vargas Llosa roncando al lado con la boca abierta. También veríamos como le va a Tamara Falcó en su mundo religioso o a Julio Jr. visitando a su padre en tierras americanas.

Cristo Rey
Sería como hacerle un reality a Estela Reynolds. Una musa del destape, una gran actriz, intérprete, vedette, artista circense y REINA de portadas durante muchos años. Cuando todos tenemos la imagen de una señora que no sale de casa, tirada en el sofá, comiendo helado y recordando sus mejores momentos en televisión y cine, Bárbara se pondría todas sus mejores galas, maquillaje a reventar y una sobreactuación bárbara como si su vida fuera lo más de lo más. Lo mejor es que podríamos verla en sus jugadas en el casino, cómo arrastra chinas por doquier, si Chelo sigue visitándola y las fiestas de pijama de MiSofi con sus amigas mientras pincha.

Matamoros
Con tanta polémica… ¡Cómo sería un reality de esta familia! Kiko y Makoke viendo ‘GH VIP’ desde el sofá de su casa y la mujer soltando lo más grande de Laura, seguiríamos a Kiko una vez al mes, como mínimo, al quirófano, veríamos como Makoke echa las broncas a su casi marido, sus visitas diarias al gimnasio, si de verdad la señora María José se dedica a algo en su día a día y cómo siguen en su intento de postureo máximo gastándose pastizales en ropa y zapatos carísimos para intentar mantener una imagen de poderío artificial cuando en realidad son más de barrio que los columpios.

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