Se abre el tejado

Gran Hermano 15: la mejor edición, ¿de qué?

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Termina la 15 edición de nuestro reality favorito tal y como empezó, “muriendo de amor” (y de asco): aunque durante los primeros días es casi imposible saber quién podía llegar a ser el ganador del concurso, esta vez ha resultado tan previsible que Paula salía como vencedora ya en las primeras semanas. Menudo aburrimiento. ‘Gran Hermano’ 15 no ha sido solo de las entregas más previsibles, sino que el movimiento “externo” al reality ha salvado una soporífera edición de las garras de las bajas audiencias, le pese a quien le pese.

Divas, insultos y expulsiones del plató

lucia

Esta edición se ha caracterizado por la tensión vivida tanto en las galas como en los debates, alimentada tanto por los propios concursantes como por las familias de estos y los tertulianos (es inevitable, según cada caso, si se trata de defender a tu protegido con uñas y dientes. Los métodos son discutibles). Si el domingo alucinábamos con la expulsión de Alfredo tras el momento “vomitivo”, anoche presenciábamos el cabreo de varios sectores de la grada de los exconcursantes: Lucía volvía a reclamarle a la Milá su video de los mejores momentos, el cual había tenido todo el mundo menos ella, y se quejaba de que siempre mostraran sus malas caras y no las de los demás. Por otro lado, Fran, bastante afectado (no sabemos por qué) desde que saliera de la casa de Guadalix de la Sierra, intentaba colárnosla diciendo (más bien, inventándose) que la cara de sus hijos menores no había sido pixelada. “Papeles, señores”.

Nadie se queda corto ni con la palabra en la boca en ‘Gran Hermano’, ni los concursantes ni la propia presentadora, quien de nuevo quiso ser la protagonista de la noche agarrándose a los fornidos brazos del primo pocabarba, quien demostraba de nuevo toda la paja que tiene en el cerebro.

La falsa carpeta de nunca acabar

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Ojalá hubiéramos tenido una historia de amor decente en la 15ª edición, pero no. Este ‘Gran Hermano’ estaba condenado al fracaso desde las primeras promos, desde las primeras noticias que llegaban del programa a nuestros oídos, quienes años tras años sentimos la piel de gallina al escuchar la sintonía en la tele, desde mucho antes de que comience la cuenta atrás oficial. Este año nos hemos creído muy pocas cosas que nos metían con calzados desde la realización de nuestro reality favorito: ni la prematura historia de Omar y Paula ni la de cariño de Jonathan y la indignidad de Yolanda. Esta última, a quien todavía le brillan los ojitos cuando descubre que el primo ha perdido cualquier oportunidad con “la gitana”, todavía tiene mucho que llorar. Parece que aquella escena, golismeando tras el confesionario, no le bastó para descubrir lo poco que tiene que aportarle tal pasmarote.

Sin embargo, las carpetas no terminan cuando se echa el cierre de la casa de ‘Gran Hermano’, pues Paula y Luis dejaban entrever que su historia no ha terminado. Y yo me pregunto, ¿qué historia? ¿No decía la hawaiana que cuando le toco la “tienda de campaña” se dio cuenta de que con él tan solo podían ser hermanos? ¿O es que a ellos también le hacen los ojos chiribitas, aunque por cosas más materiales que a la albaceteña? Yo es que muero… pero de asco.

¿La mejor edición de qué?

de qué

Si la app oficial de ‘Gran Hermano’ arrojaba un ajustado 51% respondiendo a la pregunta de si la edición número 15 de este reality había sido la mejor de la historia, yo ya puedo retirarme, bajarme del carro y no volverme a subir a pesar de que ‘Gran Hermano’ 16 prometa a ser, cómo no, diez mil veces mejor que lo que acabamos de ver. Cada vez que Mercedes Milá afirmaba anoche que esta final había sido una de las más emocionantes del programa, sentía vergüenza ajena. Menos mal que en Twitter todavía quedan críticos que no tienen nada que perder y que no sienten miedo al denunciar cómo el programa edita los vídeos a su antojo, cómo los colaboradores condenan movimientos que ellos han hecho semanas antes o cómo ‘Gran Hermano’ hace lo que le da la gana con nosotros. Por eso no entiendo cómo todavía se atreven a poner la 15ª edición de nuestro reality favorito (que lo es, por encima de todas las cosas) por encima de maravillosas ediciones como la número 3, la 7, la 11 o la 12+1. ¿O cambiaríais a Pauli por Pepe Herrero, Pepe Flores o por Nagore Robles? Nunca ganan mis favoritos (siempre soy del bando de los malos, en esta ocasión de los reventados) pero lo de este año ha sido de traca.

Anoche aguanté solo para presenciar el momento en que Mercedes Milá confirmara que habría ‘Gran Hermano’ 16 el año que viene. Yo solo puedo trasmitir mis mejores deseos para el programa, buenas cifras y, sobre todo, bien hacer, del que parecen haber estado un poquito faltos en esta edición. Mi más sincera enhorabuena a la ganadora (quedar en el primer lugar de ‘Gran Hermano’ no es tarea fácil en absoluto, la chiquilla se lo ha trabajado) y muchísima suerte a los que han participado en esta maravillosa fábrica de sueños y de juguetes rotos. De verdad, suerte para todos. La vais a necesitar a partir de ahora.

No me pierdo nada

1 Comment

  1. Pol

    23/12/2014 at 18:07

    FRAN REALMENTE NO MIENTE. En el último frame el pixelado de la cara de su hija está fuera de sitio. Aunque él seguro que pensó que el vídeo que él vio era el que se emitía, cuando no fue así. Si quieres PAPELES: https://twitter.com/algopasacon_/status/547436169194401792

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