Se abre el tejado

La caída de Vitín , la quiebra del triángulo y la escalada hacia el maletín

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La segunda entrega del ‘DBT’ de ‘Gran Hermano’ 15 parece haber cogido el buen ritmo que prometió con su estreno el pasado domingo. A pesar de que los mismos errores del pasado programa permanecen visibles en la escaleta (el escaso protagonismo de la grada junior y la poca relevancia que se le otorga a las historias secundarias que ocurren en la casa), no sucumbí a los brazos de Morfeo aunque el debate terminara tarde. Que este año hayan decidido encuadrar el programa en el prime time es un gran acierto.

Las tramas se van definiendo semana tras semana. Por un lado, tenemos el triángulo y la lucha entre Paula y Lucía por su presa, Omar, pese a que la primera no quiera ni ver al de Carabanchel en la punta de un cañón. Ahora, él ya no importa, lo único importante de esta batalla es un rato de protagonismo y el favor del público. Desde fuera, la hawaiana gana de calle, por mucho que nos pese a los que no aguantamos sus grititos de desequilibrio infantiloide pero, las cosas como son… Se lo están poniendo muy fácil.

Por otro lado, las primas siguen en el ojo del huracán: ya sea por los amagos de “carpeta” entre Yolanda y Jonathan, que no llega a fraguarse; o por la polémica que desata Alejandra cada vez que habla claro con los habitantes de la casa. La última bronca ha sido con Vitín, por una broma mal entendida (accidental o intencionadamente, juzguen ustedes mismos) y que ha finalizado con gritos en el jardín y la intervención de su prima en su defensa.

Pero quizá lo que más me llame la atención (aunque al parecer, ni a la dirección del programa ni a los colaboradores parecen interesarle tanto como a mí) es cómo tienen montado el “chiringuito” Fran y Luis. El torero comienza a forjar una relación muy especial con Paula que coincide, sorprendentemente, con unos gritos del exterior que aclamaban a la víctima de esta edición como la ganadora del concurso. ¿Casualidad o estrategia? Yo me decanto por la segunda opción, aunque no creo que Luis tenga malos sentimientos. Fran es el “maligno” de la pareja, quien maneja a todos los participantes sin que se percaten, a quienes aprecian como un padre y ni se imaginan cómo piensa jugada desde el sofá. Junto con Shaima, son indispensables en esta edición llena de muebles, los perfectos catalizadores para que se desencadene ese caos que tanto nos engancha frente a la tele.

Como cada domingo de ‘DBT’, pudimos conocer quién es el nominado menos votado. La teoría del 50% de Belén Rodríguez quedó en evidencia: Jonathan, con poco más de un 12% de los votos, se salvará de la expulsión este jueves. Al parecer, las encuestas no se equivocarán en esta ocasión y Lucía, la malvada villana, saldrá de Guadalix de la Sierra. Por lo pronto, el súper les ha concedido la hora sin cámaras. Eso que se llevan…

No me pierdo nada

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